Problemática Urbana.- El desarrollo de las grandes ciudades garantiza a sus habitantes una mejor calidad de vida (acceso a educación, salud, trabajo). Sin embargo, también es sinónimo de contaminación, pobreza, tráfico, inseguridad, inadecuado manejo de residuos sólidos, poca disponibilidad del agua y marginación, entre otros.

¿Sabías que en el mundo una persona usa seis bolsas por semana, 24 al mes y 288 al año? ¿Y que cada una tarda en degradarse entre 400 y mil años? Además, en México se consumen alrededor de 29 mil 739 millones 855 mil, y sólo 1% se recicla.
Sin embargo, el mismo día que entró en vigor, sorprendió que algunos establecimientos comerciales seguían ofreciéndolas. ¿Se puede hacer esto?
Las modificaciones que se hicieron a la Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal, publicadas el 18 de agosto de 2009, en la Gaceta Oficial de esta entidad, establecen en su artículo 11 fracción XVIII Bis que se deberá “evitar que en la transportación, contención y envase de materiales, así como en el manejo de residuos sólidos se utilicen materiales no biodegradables”; lo anterior incluye de manera especial a las bolsas de plástico, ya que, de acuerdo a su artículo 25, queda prohibido otorgarlas de manera gratuita.
Entonces… ¿por qué las siguieron regalando?
El artículo 26 BIS1 dice que “la utilización de bolsas de plástico sólo será permitida en caso de que sean creadas bajo procedimientos tecnológicos que les den la cualidad de biodegradables”. Es por esto que tiendas como Walmart, cumpliendo con la norma, continuaron dándolas sin ningún costo.
De la misma forma, este artículo dictamina que “únicamente [se podrán dar] en los casos que por cuestiones de asepsia o conservación de alimentos o insumos no resulte factible el uso de tecnologías biodegradables como sustitutos”.
¿Por qué nadie nos dijo nada?
La reglamentación decreta que será la Secretaría de Medio Ambiente (sma) la responsable de difundir una campaña permanente para dar a conocer a los ciudadanos sus derechos y obligaciones en cuanto a este decreto, así como de “informar y fomentar la educación de los habitantes del Distrito Federal sobre el impacto negativo que producen los plásticos no biodegradables en el ambiente”, y de emitir las normas que determinen los estándares tecnológicos que las bolsas biodegradables deberán cumplir. Pero no sucedió…
¿Cómo van a lograr que las productoras de plástico hagan artículos biodegradables?
El Gobierno del DF, a través de la sma y de la Secretaría de Desarrollo Económico(sde), debe apoyar a estas empresas para adecuar sus tecnologías, con el fin de atender las demandas ambientales de esta reforma.
El edicto sentencia que “el programa de sustitución de plástico” deberá instaurarse con la participación de científicos y académicos, “a través del Instituto de Ciencia y Tecnología, el sector productivo, asociaciones civiles y organismos representativos en un término máximo de seis meses contados a partir de la entrada en vigor del presente decreto”, y que el citado instituto instrumentará un programa de asesoramiento para “el desarrollo de materiales sustitutos del plástico a más tardar en 120 días de la entrada en vigor” del presente reglamento…
Fuente: Equilibrio











