Consumo Responsable.- Está orientado a la demanda que ejercemos como individuos para eventualmente modificar la oferta. Es decir, mientras los consumidores exijamos productos sustentables y no contaminantes en su producción, seguramente lograremos que las empresas sean sustentables y no contaminantes en la oferta de sus productos.
“En 2010, el promedio de materia prima reciclada que usábamos para elaborar bolsas era de 16 y 17%, en este momento estamos en 35% de material reciclado”
En 2010, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal modificó la Ley de Residuos Sólidos para obligar a todos los comercios a dar bolsas de plástico, siempre y cuando se pudieran degradar en un periodo de 10 años.
Para hacer estas bolsas degradables, los fabricantes agregaron un aditivo que las hizo oxo degradables, es decir, que se puedan desintegrar con el agua y sol del medio ambiente en un periodo de cinco años.
Sin embargo, en junio de 2011, la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal descartó la publicación de una norma para favorecer la fabricación de bolsas oxo degradables, ya que sólo generaban más residuos.
“La creación de esta norma no se pudo sustentar porque nunca se pudo comprobar que la tecnología oxo degradable se biodegradara, por lo que la norma se vino abajo”, explicó Juan Antonio Hernández, presidente de los Industriales de la Bolsa Plástica (Inboplast)
Para compensar la no publicación de la norma y seguir impulsando el manejo responsable de residuos plásticos en el Distrito Federal, la Secretaría junto con los fabricantes de bolsas, acordaron establecer un programa de fomento al reciclaje de las bolsas de plástico.
Asimismo se acordó crear un protocolo para que todos los fabricantes que comercializan aditivos para degradar las bolsas bajo cualquier método comprueben que la misma efectivamente se degrada y no se dispersa en fragmentos como ocurre con las oxo degradables.
De esta manera, el 26 de julio de 2011, la Secretaria del Medio Ambiente del Distrito Federal publicó en la Gaceta Oficial el acuerdo que marca los criterios y normas de producción y consumo sustentable de productos plásticos.
En virtud de la imposibilidad de determinar el estándar para definir la biodegradabilidad de una bolsa y dado que el proceso de biodegradación es variable, según el medio en que se encuentren depositadas y cuando no reúnen las condiciones adecuadas de presencia de aire, humedad, temperatura o luz solar, pueden no degradarse.











